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Este blog sigue dedicándose a actividades culturales aunque no le es ajeno el compromiso humano


5/8/09

PREMIOS DE POESÍA

"Tampoco es moco de pavo" (foto EGT)
(Esta foto resulta idónea para encabezar asuntos de fatuidad poética)
.
Muchos jóvenes amigos, y no tan jóvenes, me preguntan por los premios de poesía:
¿Están dados? ¿merece la pena presentarse? ¿Mejor no gastarse en fotocopias?
He hablado de esto a menudo. Pueden intentarse pero con ojo, que hay mucho cuento, mucho trapicheo y mucha corrupción descarada.
Hablo una vez más y brevemente para recomendaros que os déis una vuelta por una página muy interesante. Se llama
.
"Crítica poética y contracrítica"
.
No os la perdáis. Veréis cosas muy sustanciosas respecto de los premios.
Pero que no os desanime, que de verdad hay algunos que merecen la pena.
Otros artículos míos y de otros autores al respecto son:
o

3 comentarios:

Bletisa dijo...

Es descorazonador todo este mundillo de corruptelas pero creo que no les viene mal un correctivo a esos poetas que mendigan de premio en premio una migaja de reconocimiento a su ego.
Esto es como esas estafas en cadena o esas oposiciones de los ayuntamientos de los pueblos en los que manda el alcalde y da la casualidad de que su cuñado es el más listo.
Es como lo de "Mariquita el último" y en esto el mariquita es el pobre infeliz poeta que espera que le digan lo bonito que es su ombligo sin saber que el de otros es mucho más sobresaliente, más hermoso y gordo.
en fin....

Anónimo dijo...

Al hilo de tu entrada, Enrique, leo hoy en la prensa que Juan Goytisolo acaba de rechazar un premio dotado don 150.000 euros por no estar de acuerdo con la "fuente de financiación de dicho premio". ¿Quiere eso decir que hay gente que no tiene precio?.
¡Me gustaría creer que si!.
Un abrazo.
Nines

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Yo también creo que debe haber gente que no tiene precio, aunque a veces me cuesta.
Claro que es más fácil no tenerlo cuando se tiene bien cubierto el abanico de necesidades cotidiano, incluso cuando se tiene de más. Otra cosa es que las necesidades personales sean perentorias y entonces el precio puede tentar.
A veces uno se vende no por precio económico sino emocional, afectivo, de manías políticas, de interés por terceros, de refuerzo psicológico... no sé, de muchos tipos.
Pero sí, seguramente encontraremos gente que no se vende (al menos conscientemente) por nada.
También podríamos considerar si una "pequeña venta" es tan grave, siempre que no dañe a otros...
¡Uy, qué berenjenal!
En fin, amiga Bletisa, amiga nines, que se os quiere.
Enrique GRacia