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4/12/11

PUES NO ES NADA NUEVO

 No me parece que sea nada nuevo todo esto de que el señor Urdangarín ande teniendo capital en bancos fuera de España y que pueda verse acusado de chanchullos económicos que lleguen a constituir delito si se demuestran. De momento son sólo acusaciones. Veremos en qué para todo.
Digo que nada nuevo al menos en lo que al entorno de la Familia Real española se refiere. Cuando hablo de Familia Real no me refiero sólo a la actual sino a toda la familia Borbón, desde sus comienzos. Al menos de esta familia, se pueden echar cuentas desde su llegada a España con Felipe V. 
Nada nuevo porque está claro que a lo largo del tiempo, cada vez que este país ha puesto a los Borbones de patitas en la frontera, en concreto dos veces --Isabel II y Alfonso XIII--, se ha comprobado que nunca se fueron precisamente con lo puesto, sino que siguieron manteniendo en sus distintos exilios auténticas fortunas que evidentemente no se llevaron en las maletas. 
Está claro que el cargo de Rey tiene sus ventajas. No solamente es hereditario, con lo que no tienen que competir democráticamente por el puesto sino que proporciona, por las vías que sean, pingües beneficios. A lo mejor no se trata más que de donativos y generosidades de los monárquicos a ultranza, que todo podría ser...
Por mucho que el actual monarca español haga declaración de la renta, sigue sin conocerse su patrimonio real (nunca mejor dicho). Lo tradicional en este ámbito es la oscuridad y el secretismo. Demasiada oscuridad que hace sospechar lo peor. ¿Alguien tirará de la manta para saber si todo lo que hay debajo es legal y honrado, o seguiremos con la manta bien arrebujada?

Hoy le toca al yerno --ya veremos si a la hija le salpica-- el feo asunto de que se le aireen los trapos sucios. Si se le demuestra fuga de capitales y otros delitos la cosa se va a poner realmente seria porque la siguiente pregunta es: ¿Y el Rey y el resto de la familia? ¿Tienen todo su dinero y sus posesiones en línea de revista con luz y taquígrafos o hay por ahí dinerillos en bancos del extranjero y otros negocios no confesados? ¿Hacen como tantos otros ricos defraudadores de este país que aseguran sus fortunas en paraísos fiscales mientras se llenan la boca de amor a España?
¿Ocurrirá como con Alfonso XIII que llegó a estar implicado, en su momento, en asuntos no muy claros como las carreras ilegales de galgos en España; y del que se sabe que tenía muchos millones en bancos extranjeros? ¿Ocurrirá como con Isabel II que estando de vacaciones, se vio obligada a salir "con lo puesto" y anduvo dándose la gran vida, de fiesta en fiesta, en su palacio de París, y otras austeras actividades "solidarias" con su país al que tanto decía querer? ¿Ocurrirá como en los oscuros negocios con el tendido de los trenes o el mantenimiento de los últimos esclavos (por citar sólo un par de ejemplos) en los que la realeza española no parece que estuviera precisamente ausente?

Ningún monarca o gobernante que haya tenido que abandonar su país lo ha hecho con las manos vacías.  Esa es la auténtica verdad. Todos estaban forrados y con mayores o menores fortunas colocadas en el extranjero, eludiendo la fiscalidad de sus países y defraudando a sus gobernados; casi todos pudieron disfrutar de sus "ahorros" sin apenas detrimento. 

Lo dicho: como sigan tirando de la manta, quién sabe dónde se podría llegar.

1 comentario:

Azanatos dijo...

La lástima es que creo que nunca se llega a saber la verdad.
La transparencia brilla por su ausencia.